Casonas del Centro de Lima

Desentierran evidencias prehispánicas y coloniales en antiguas casonas coloniales

Miles de objetos incas y virreinales se hallaron en la Casa Bodega y Cuadra. Es una de las excavaciones más grandes sobre arqueología colonial

No hay duda de que el Perú es un país con un rico pasado histórico. Testimonios arquitectónicos de diversas épocas, la gran mayoría desconocidos, que se encuentran desperdigados en todo el Perú dan fe de ello.

Varios de estos importantes vestigios, hasta ahora no conocidos y que, por cierto, estaban destinados a desaparecer, fueron hallados nada menos que en medio de vetustos y deteriorados inmuebles que estaban a punto de ser derruidos en el Centro de Lima.

Gracias a la esforzada labor de un grupo de arquitectos y arqueólogos, fueron desenterradas miles de piezas de los periodos inca, colonial y republicano en el inmueble conocido como la Casa Bodega y Cuadra, ubicada en la cuadra 2 del jirón Áncash.

Bajo varios metros de tierra y en un área de setenta metros de largo por cuarenta metros de ancho, se encontró esta cantidad de objetos, la mayoría desconocidos, que aportan nuevas evidencias sobre los habitantes que poblaron la Lima antigua.

RENOVACIÓN URBANA

Esta importante investigación se realizó como parte del Primer Programa de Renovación Urbana del Centro Histórico de Lima, que actualmente se ejecuta en el centro de la ciudad y que es liderada por la arquitecta Flor de María Valladolid. Los trabajos de excavación son dirigidos por el arqueólogo Daniel Guerrero.

Los expertos indicaron que por sus características esta es una de las excavaciones más grandes que se hacen sobre arqueología colonial en el país, y los hallazgos han revelado una inesperada y desconocida parte de la historia de nuestra Lima.

La cantidad de evidencias son de tal magnitud que hasta la fecha ya se han completado unas 600 cajas de material inca, colonial y republicano.

Se han encontrado restos de cántaros y utensilios incas, vasijas para guardar vinos, pipas de cerámica que datan de los siglos XVI y XVII, garrafas para llevar licor en los barcos, porcelana china que data de 1580 a 1800, un depósito de pólvora; artefactos en metal, hueso y madera. También una de las primeras botellas de cerveza Pilsen del siglo XIX; vajillas en cerámica, porcelana y loza.

Asimismo, candelabros, cuchillos, instrumentos de metal diverso, morteros, batanes para moler, azulejos sevillanos que datan del siglo XVI, entre otros.

El arqueólogo Daniel Guerrero reveló que uno de los hallazgos más interesantes es la gran cantidad de finas porcelanas chinas de los siglos XVI al XIX que solo tenían las familias limeñas más acomodadas de la época, así como también cerámica procedente de Panamá y Nicaragua y de otras partes del mundo.

Guerrero indicó que los hallazgos fueron inesperados, pues inicialmente la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima (Emilima) solo iba a reubicar a los moradores de las casonas en pésimo estado, para después construir en esa zona modernos edificios.

"Sin embargo, al descubrirse valiosos restos bajo esta casa antigua, se decidió no solo mantenerlas, sino restaurar la Casa Bodega y Cuadra y el sistema de murallas de piedra y canales del siglo XVII, que fueron desenterrados gracias a esos trabajos.

El proyecto de renovación urbana impulsa la conservación de restos arqueológicos, la restauración de inmuebles históricos y la construcción de modernos edificios de carácter social en sectores donde no existen vestigios de construcciones prehispánicas o coloniales.

De acuerdo con las primeras investigaciones, en el lugar donde se realizan las excavaciones funcionó el Rastro o carnicería principal de Lima, así como las primeras fundiciones. Luego se habilitó un mercado que posteriormente fue cerrado y rellenado con material de construcción, y sobre estos en el siglo XIX fueron levantados diversos inmuebles.

La Casa Bodega y Cuadra fue construida en el siglo XVII. Debido al enorme valor histórico, el referido inmueble y una muralla contigua, que se llamaba El Tajamar y que data desde 1600, han declarados intangibles por el Instituto Nacional de Cultura.

Se construirá un museo de sitio

En la Lima colonial durante el siglo XVIII, la familia Bodega y Cuadra compró el inmueble del jirón Áncash. Eran comerciantes de ascendencia vasca y tuvieron muchos negocios, poseían barcos y llevaban cargas entre Chile, Panamá y México.